El Dios que Desarma al Mundo y Sana el Corazón
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Del conflicto a la quietud de la confianza en Dios.
"Sal 46:9 Que hace cesar las guerras hasta los fines de la tierra: que quiebra el arco, corta la lanza, y quema los carros en el fuego."
Introducción
Vivimos en un mundo de conflictos constantes. No solo hablamos de las guerras que vemos en las noticias, sino de las guerras internas: en las familias, en las mentes y en el espíritu.
El Salmo 46 fue escrito para un pueblo que vivía bajo amenaza, pero que decidió recordar una verdad absoluta: Dios es nuestro refugio.
En el versículo 9, vemos a un Dios que no solo observa la historia, sino que interviene en ella con autoridad absoluta.
I. El Dios que tiene la última palabra (Soberanía)
El texto dice que Él hace cesar las guerras. Esto nos enseña que ningún conflicto humano es eterno y ninguna voluntad de poder está por encima de la Suya.

Aplicación: Si hoy sientes que estás en una batalla que no termina, recuerda que el tiempo del conflicto lo determina Dios, no tu enemigo. Él es quien pone el punto final.
En Israel las guerras de su pueblo eran largas. Los hombres (padres y hijos mayores) iban a la frente de las batallas y no se podía saber cuando volverían. No sabían el día y tan poco la hora.
La madre y los niños quedaban en casa a esperar. Todo que querían es estar en casa con su padre y que el hijo regresase de la guerra pronto.
Había dos preguntas usuales:
Los niños preguntaban: será que me voy a estar na casa con mi padre?
La madre preguntaba : será que el hijo va a tardar en venir?
No son estas dos preguntas que hacemos hoy también ? Pues queremos estar na casa del Padre Eterno con su presencia y que anhelamos a venida del hijo de Dios que está afrente de las batallas por nosotros.
II. Desarmando nuestra confianza en lo terrenal
El salmista menciona tres armas: el arco, la lanza y los carros. En la antigüedad, esto representaba la tecnología militar más avanzada.
Al quebrarse y quemarlos, Dios nos dice: "Tu seguridad no puede estar en tus propios recursos".

Reflexión: A veces, Dios permite que nuestros "arcos y lanzas" (nuestras fuerzas humanas, contactos o dinero) se quiebren para que aprendamos a depender exclusivamente de Su brazo poderoso.
III. El propósito del desarme: El Silencio de la Paz
Inmediatamente después de este versículo, el Salmo 46:10 dice:
"Sal 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios: ensalzado he de ser entre las gentes, ensalzado seré en la tierra"

Llamado: Dios quiere quemar hoy los "carros de fuego" del estrés, la ansiedad y la contienda en tu casa. Él quiere desarmarte para poder abrazarte.
Conclusión
La mayor "guerra" que la humanidad enfrentó fue contra el pecado y la muerte.
Y en la Cruz, Cristo despojó a los principados y potestades, triunfando sobre ellos. Hoy no peleamos para la victoria, peleamos desde la victoria de Aquel que ya quebró el arco y cortó la lanza de nuestro adversario.
Oremos para que la Iglesia sea hoy un heraldo de esa paz que solo el Dios que detiene las guerras puede dar.
Dios te bendiga
Shalom
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